CAÍDA DEL CABELLO

¿Por qué se cae el pelo?

El tratamiento del cáncer con fármacos quimioterápicos (citostáticos/citotóxicos) afecta no solamente a las células cancerosas que se dividen rápidamente sino también a las células que conforman el folículo piloso del cuero cabelludo.

El 90% de las células de los folículos pilosos humanos están en continua fase de división activa. La impregnación de dichas células con estos agentes citotóxicos a altas dosis produce una atrofia total o parcial del bulbo de la raíz capilar lo que hace que el capilar pueda romperse o desprenderse fácilmente cuando se lava o simplemente cuando se peina (Cline, 1984).

El cabello también puede ser debilitado por un adelgazamiento de la vaina del mismo lo que lo hace más frágil y esta circunstancia se puede presentar más frecuentemente asociada con la quimioterapia de dosis estándar (Pickard-Holley).

¿Cómo se puede evitar esta alopecia o pérdida del cabello?

El enfriamiento del cuero cabelludo a temperaturas bajas antes, durante y después de la administración de los citostáticos produce dos efectos muy beneficiosos diferentes. Por una parte, se reduce el metabolismo celular de tal manera que las células del folículo piloso entran prácticamente en una situación de hibernación. Esto hace que no necesiten ningún tipo de alimento ni apenas oxígeno con lo cual se reduce la impregnación de citostáticos que circulan por la sangre.

Por otra parte, el enfriamiento hace que se produzca una vasoconstricción de los pequeños vasos arteriales que irrigan a estos folículos pilosos y eso reduce el flujo de sangre de forma considerable a los folículos lo que impide la llegada sustancias tóxicas a las células que generan el pelo.

Debido a esta Hipotermia las células de las raíces del cabello no se exponen a una dosis completa de quimioterapia y pueden sobrevivir al tratamiento. Por esta razón es menor la probabilidad de que se produzca una alopecia (caída del pelo).

Todo ello hace que consigamos la prevención de la caída del cabello en tratamientos de quimioterapia, minimizando tanto el daño estético así como el impacto psicológico.

Incluso con el enfriamiento del cuero cabelludo, la mayoría de pacientes presentan una pequeña pérdida de cabello durante la quimioterapia, pero existe el riesgo real de llegar a una alopecia permanente e irreversible grado II.  Hasta el 10,6% de casos tratados con Docetaxel.  (Martin M. et col.: Breast Cancer Res Treat: 2018 Oct; 171(3) 

El sistema Oncobel-Paxman puede llegar a una eficacia que va desde el 34% al 87% según los casos, pero no puede garantizar resultados ya que el resultado final depende de muchos factores que influyen en la eficacia del mismo como es la alteración de la función hepática y por tanto el metabolismo del agente citotóxico. Otros factores que influyen son el régimen de quimioterapia, combinación de medicamentos, dosis, capacidad del cuerpo para metabolizar fármacos, stress, tipo de cabello, bajada de defensas, cabello ya debilitado etc.

¿Qué efecto produce en los pacientes la pérdida de cabello?

Madre-cuadrada

A muchos pacientes lo que más les preocupa y lo primero que preguntan a su oncólogo es si van a perder el cabello con la quimioterapia. Cuando el doctor les comunica que es lo más probable, esto les causa una angustia y desazón sobreañadida a la que ya tienen de por si debido al conocimiento de su enfermedad y a los tratamientos que han de experimentar.

Impacto psicológico demoledor:

Algunos estudios han observado que entre el el 8% y 10% de los pacientes se plantea no recibir quimioterapia por el miedo a perder el cabello. (Kadakia et al., 2014; Roe, 2014).

De hecho desde el punto de vista psicológico son cuantiosos los pacientes a los que les afecta esta circunstancia, de forma tan importante que reduce su autoestima y su vida personal, familiar y laboral, de tal forma que si no se le ofrece una posible solución puede incluso presentar una actitud negativa a su predisposición a luchar contra la enfermedad. Por ello cuando usan el tratamiento de Oncobel y comprueban que no han perdido su cabello comienzan a recuperar la autoestima y una fuerza moral intensa para seguir luchando y venciendo a la enfermedad.